"Detente. Todavía estoy enojada contigo".
Frotándose los ojos cansados, Colton se sentó erguido, su mirada viendo alrededor de la habitación tratando de averiguar dónde car*jo estaba y de qué estaba hablando Kate. Estaba solo, enredado en las rígidas sábanas de su propia cama. Confundido, presionó su oído contra la delgada pared, finalmente escuchó una voz suave en respuesta. Una voz masculina. Sus puños se cerraron involuntariamente, su mandíbula se tensó por el enojo. Los recuerdos de anoche