LARS
Se me nublan los sentidos al verla ahí parada con mi hijo en brazos mientras deleitaba la oscuridad de la noche a través de los vidrios de la ventana de su habitación. Apoyado en el lumbral de la puerta, me doy cuenta de que esa mujer siempre fue mía a pesar del tiempo, y las circunstancias, ella siempre me perteneció, mi otra mitad, mi destino.
Repetitivamente, el timbre de mi casa sonó y ella giró sobre sus talones y me vio detrás de ella. Sonreí al verla sobresaltada y después fui a abr