Mundo ficciónIniciar sesiónA la mañana siguiente le pido permiso al capitán para ir a comprar un regalo para Ricardo, todavía no sé qué regalarle, así que decido irme de paseo por los malls, empiezo a ver cosas y cosas, paseando por los pasillos del centro comercial y veo en una relojería un hermoso reloj de platino.
- Buenas tardes, el reloj de platino, por favor.
- Sí, claro.
La empleada lo saca de la vitrina y me lo muestra, es un hermoso reloj, lo veo y me imagino a mi ojos miel usándolo.
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