Tres días después de estar bajo cuidados, Aarón ha despertado y con la novedad que su mujer no está con él, sin embargo, Charlie para tranquilizarlo lo tiene encerrado en la habitación de seguridad. Ha tratado de salir, pero le es imposible, su humor está de lo peor, ha rompido casi todo en la habitación, su mente solo tiene un nombre Sara.
—¡Charlie, abre la m*****a puerta! —en eso escucho la cerradura de la puerta sonar.
—¡Cálmate, esto es por tu bien! —Charlie entra de lo más tranquilo.
—¿