LA REINA DEL MAFIOSO. Capítulo 28.
Nadie esperaría que para un sujeto que era catalogado como el ser más superficial o narcisista, hubiese algo que lo llenara al punto de reír con solo ver su imagen desde el primer instante.
Todos lo veían como el sujeto a quien nadie podía tocar, ver de cerca, pues cuando sus socios lo permitían, siempre había un momento en donde él salía sin dar la menor explicación, dejándolos a ellos excusándolo con gran empeño de mantener su imagen, como si se tratara de su misión en la vida.
Con las pala