Mundo ficciónIniciar sesiónZadquiel estaba ahora en el regazo de Luna, quien pensaba con detenimiento cómo podría hacerlo beber su sangre. Intentó aplicar la misma estrategia que con Rafael, pero extrañamente el pelirrojo aún inconsciente no abría la boca ni un centímetro por lo que Luna terminó desperdiciando un corte nuevo que se hizo en la palma de la mano.







