Solo a tus pies bajo mi cabeza, ante ti me inclino, mi reina, mi diosa, mi dueña. Mi Medusa del infierno, mi Perséfone del inframundo, la Afrodita de mis tinieblas. La reina de mi oscuridad.
Matteo
Cuando entro en la habitación encuentro a Lionetta observando por la ventana hacia el lugar donde se encuentran los miembros reunidos. Su mirada es firme y analítica, es como si buscase la falla en algún patrón, sin embargo, los hombres afuera son leales.
—Te esperaba —dice cuando me acerco.
Lleva un