Ya por fin llegamos a casa el camino fue bastante largo y Lara se durmió, a veces se levantaba espavientada diciendo tonterías las cuales no le preste atención.
Detengo el auto en el hotel y luego bajo para después ir a cargar el bulto de papa, (osea Lara) en la entrada saludo a la recepcionista y uno de los vigilantes me ayuda y presiona el botón del ascensor llegó a la habitación, mientras que ella suspira en mi cuello además su aliento apesta a licor.
La acuesto con cuidado en la cama y la a