Colgaron una pancarta en la pared detrás de mí y cuando me di vuelta para mirarla, quise que me tragara la tierra. Decía: "¡De las miles de bellezas en Altamira, la señorita María es la #1!" y "¡Veintiséis años de vida y aún conserva la frescura de la juventud!"
Era evidente que mis amigas lo habían planeado todo con anticipación. Sofía me grababa con su celular y cuando intenté quitarme la banda, me detuvo rápidamente: —¡No te la quites! ¡Debes usarla toda la noche!
Alicia y Beatriz me sujetaro