Alcé la cabeza mientras estaba en sus brazos, absorbiendo desesperadamente su aroma, pero aun así no podía disolver el intenso sentimiento y la profunda añoranza en mi corazón.
Me puse de puntillas y, sin importarme que estuviéramos al aire libre, busqué sus labios con deseo, tomando la iniciativa para besarlo.
Lucas también pareció perder algo de cordura; aunque sabía que no debíamos, no me rechazó cuando tomé la iniciativa.
Sin embargo, apenas habíamos comenzado a besarnos cuando el auto tocó