Las batallas entre mujeres siempre son difíciles de juzgar.
Por eso incluso Jorge, con toda su experiencia, se limitó a beber té en silencio.
Lucas me miró con sus ojos negros y profundos, escondiendo una sonrisa. Lo miré y me sentí inexplicablemente molesta.
¡Y encima se reía! ¿Le gustaba vernos celosas compitiendo por él?
Si hubiera sabido que los Montero tenían conexión con Daniela, nunca habría aceptado ser su novia.
Mi vida ya era bastante complicada, y ahora se complicaba más.
Mientras los