Capítulo 301
—Por supuesto que no —me apresuré a decir.

Lucas se quejó como un niño:

—Te he invitado varias veces y siempre estás ocupada. Vine a ver si te habías vuelto a esconder en tu caparazón.

Me quedé sin palabras.

¿Por qué siempre pensaba que me arrepentiría?

—No es eso, es que realmente estoy muy ocupada, ya te lo había dicho —me defendí, aunque algo insegura.

—Por ocupada que estés hay que comer. Esta noche no trabajarás hasta tarde, cenarás conmigo —su tono suave no admitía discusión.

Me sentí algo
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App