—Aunque tengas la capacidad de resolver las cosas por ti misma, quiero que sepas que estoy disponible si necesitas ayuda. Siempre estaré aquí —dijo Lucas después de un momento de silencio, con voz suave.
Mi expresión se suavizó y asentí: —Está bien.
Bajamos juntos las escaleras. Él se fue en su coche y yo salí a pasear al perro.
*
El juicio de divorcio con Antonio aún no había llegado a segunda instancia, pero el caso de Claudia ya había avanzado.
Me sorprendió la eficiencia de la policía.
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