Mundo ficciónIniciar sesiónCarlos
¡Qué!
Gritamos todos al unísono al escuchar lo que Teresa acaba de decir. Ella sonríe maliciosamente mientras mi madre, ahora de piel transparente como si fuera fantasma, se queda en silencio viéndola.
―No, no, espera.― Habla Luisa.― Tú me dijiste que ella no era t







