Mundo de ficçãoIniciar sessãoCarlos
Debo confesar que ya había recorrido esta ciudad anteriormente ya que mi padre solía traerme para que viera lo que era parte de mi herencia, ya que no sólo se heredan las tierras, si no también a las personas que viven en ella. No soy ningún rey, ni mucho menos alguien que gobierne sobre ellos, pero parte de los que viven aquí trabajan para nosotros en la Casa de las Rosas a







