La librería.
Miró con desgano la pantalla de su computadora de escritorio, los números estaban mareándolo y aún le quedaba revisar la lista de pedidos por hacer. Jamás imaginó que sería tan agotador ser su propio jefe, pero fue un sueño que pudo cumplir después de haber trabajado años y ahorrando gran parte del dinero que ganó como gerente en un restaurante. Sin embargo, tenía que reconocer que su sueño pudo cumplirse gracias al empujoncito que Matthew le dio. Fue Matt quien terminó de convencerlo de dar el