Expediente

Cuando llegaron a la puerta de la habitación, todos se pusieron en formación y entraron apuntando su arma contra Charlie, el cual seguía cuidando a Cristel.

“¡QUIETO!, ¡MANOS EN LA NUCA!”.

El jefe de los policías grito mientras apuntaba con su arma a Charlie, los demás oficiales se apresuraron y sometieron a Charlie tirándolo contra el piso.

La expresión de Leo se puso fea y su oficial se mayor confi

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