El silencio permaneció entre ellos. Ni Chloe ni Lucien se movieron. La conversación que acababan de compartir persistía en la habitación, asentándose en cada rincón silencioso. Por primera vez, ninguno de los dos parecía ansioso por escapar de ella.
La mirada de Lucien descansó sobre el cuaderno que Chloe todavía sostenía. Lo miró durante varios momentos antes de hablar. —Muéstrame.
Chloe parpadeó. —...¿Que te muestre qué?
Él sostuvo su mirada. —Los diseños.
Ella frunció levemente el ceño. —¿Qu