~~~
Noah.
Pero, en lugar de estallar en ira por lo que me acaba de decir, empiezo a reírme a carcajada suelta, después de todo, soy yo quien tengo el control de la situación.
―Pues, como no te has dado cuenta, te lo diré, porque no necesito una razón para recluirte en tu habitación, mi querida Mariah―le digo con sorna y ella parece que no le agrada para nada mi respuesta, pero no pierde el tiempo para ponerme su cara más risueña.
―Eso es cierto, mi alfa, pero yo no soy como Adele―me indica, lev