BALTHAZAR
Toda la situación del secuestro me tenía en una ansiedad constante, no quería que Cass se quedará sola en ningún momento. El pánico invadía mi torrente sanguíneo, cada vez que recordaba las pocas horas que estuvo perdida y que a mí casi me daba un infarto por no tenerla a mi lado sana y a salvo.
El vuelo hacia Edimburgo fue algo tenso para mí, hubo un poco de turbulencia y sumado a eso todos los papeles que tenía que revisar.
Las monjas pensaban que las sacaría del lugar así que