Punto de vista de Lily
Los días posteriores a la gala se fundieron como acuarelas bajo la lluvia. Tony había sido todo lo que una mujer podía desear: atento, cariñoso, protector. Me traía café por las mañanas, justo como me gustaba, me escuchaba cuando le contaba mis miedos y jamás me hizo sentir que era demasiado o que estaba demasiado rota.
Pero ese era el problema, ¿no? Era todo demasiado perfecto.
Me senté en el jardín detrás de su mansión, viendo cómo la puesta de sol pintaba el cielo con