30. Un comienzo.
Después de publicar el video desde una cuenta anónima pude al fin descansar un par de horas. A la mañana siguiente ni todo el café del mundo habría bastado para hacerme sentir despierta, con ese cansancio que se sentía pesado como una manta de plomo, fui al trabajo, logré mantenerme despierta mientras arreglaba la agenda de Christian, un trabajo aún más complicado ya que el señor Daleman demandaba verlo involucrado en ciertos eventos y caridades previo al anuncio público del compromiso. Esto sol