Jax se quedó cerca, limpiándose el sudor de la cara mientras observaba la interacción con marcado interés.
—Así que la Madre Teresa sí se tomará la polla después de todo. De rodillas, nada menos. Ya era hora, joder. Chúpale el coño de tu hermana de la polla de tu rey o te estaremos follando para siempre, Janet. Pon tu boca en ella. Ahora —gruñó Jax, luego se rio con oscuridad.
Sin paciencia, Vincent le quitó la polla de las manos a Janet, le jaló la cabeza hacia adelante y presionó su polla con