Mundo de ficçãoIniciar sessãoDIÁVOLO II. CAPÍTULO 88. Sin arrepentimientos
Se suponía que la que temblaba era ella, siempre había sido ella, pero ahora era como si los dos estuvieran caminando sobre una cuerda floja, y completamente temerosos de apoyarse uno en el otro porque quizás y solo quizás eso era exactamente lo que significaba caer.
Adriano tomó el pequeño frasco de aceite entre sus manos, lo destapó y vertió un poco







