CAPÍTULO 3: CORRIÉNDOME EN LA LENGUA DEL PAPÁ DE MI MEJOR AMIGA
PUNTO DE VISTA DE MIRA
Me está estirando ahora, llenándome de una manera que duele de la mejor manera posible, y su pulgar no ha dejado de rodear mi clítoris hinchado y palpitante ni por un segundo.
Soy tan sensible que cada roce me parece excesivo e insuficiente a la vez.
—Emerald habla de ti constantemente —continúa, con tono coloquial, como si no estuviera metido hasta el fondo en el coño húmedo de su mejor amiga—. De lo estresa