CAPÍTULO 1: NECESITO A MI PADRASTRO
PUNTO DE VISTA DE SIDNEY
Querido diario,
Me voy directo al maldito infierno.
Sé que lo soy.
Lo supe desde la primera noche que pegué la oreja a la pared y los escuché, a él, esos gruñidos profundos y sucios que hace cuando la penetra con fuerza, los sonidos crudos vibrando a través del yeso y asentándose justo entre mis muslos, haciendo que mi coño doliera de celos.
Mamá no se merece esa polla.
Ya ni siquiera lo intenta; simplemente se queda ahí tumbada, mira