CAPÍTULO 4: SIN ESPALDA SOBRE SU ESCRITORIO
PUNTO DE VISTA DE JORDAN
Con un gemido gutural y animal, me enterré hasta el fondo, mi pene palpitando mientras me corría, la liberación la inundó en chorros calientes y espesos que se desbordaron inmediatamente, empapando las sábanas con nuestros fluidos mezclados.
Carol gritó, su propio clímax la invadió de nuevo, su cuerpo me exprimió hasta la última gota hasta que ambos quedamos exhaustos.
Caímos al suelo juntos, un enredo de extremidades empapada