PUNTO DE VISTA DE RITA
Cerré la puerta de una patada con el talón, el golpe aún resonaba mientras arañaba mi blusa.
Los botones rebotaron contra el suelo de madera, mi falda lápiz les siguió, y la tanga de encaje, empapada desde el viaje en ascensor, fue arrancada de mis muslos y arrojada a un rincón.
Soy Rita Moreau, tengo veintitrés años, soy redactora publicitaria junior, la chica que puede vender una campaña en seis palabras, y esta noche este apartamento es mi guarida sexual personal.
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