—E...Ethan... Ahh —jadeó cuando él mordió justo debajo de su clavícula y luego mordisqueó y chupó en el mismo lugar—. ¿Q...qué te ha pasado? No soy tu comida —se quejó. Estaba mordiendo por todas partes.
Su mano descendió lentamente hasta su muslo y pierna antes de retirarse, arrodillándose entre sus piernas. Ella ni siquiera se dio cuenta cuando él cambió su posición a esa.
Él levantó su pierna hasta su hombro mientras el pijama suelto se deslizaba hasta su muslo dejando al descubierto su suav