—Se estarán preguntando qué hay en los demás, ¿cierto? —observó con una sonrisa de superioridad —. Pues bien, hay algunos regalos para ustedes. Le dio una orden a Pryor, con un movimiento de cabeza, y este empezó a repartir las cajitas.
Se quedaron observando las cajas abiertas sin poder caber en su asombro. Gale se puso de pie y Dome saltó a sus brazos entusiasmada. Brice no se lo tomó muy bien, pero bueno, les había hecho unos regalos magníficos, el maldito.
—Brice, esos son los lentes de rea