Enzo siguió observando con la intención de poder reconocer al que había tocado la puerta, haciéndolos sentir tanto terror de forma tan inesperada, aunque sin éxito alguno.
—El conquistador del universo… —se escuchó una voz más gutural de lo normal.
—¡Idiota!... Nos has sacado el alma del cuerpo… ¡Entra! —dijo más animado al abrir la puerta. Brice se acomodó el cabello y le rodeó el cuello con el brazo para despeinarlo y simular que le daba unos golpes; Enzo luchó y se lo quitó de encima—. ¿Por