Capítulo 44: La detención de Carter.
Dió un paso hacia adelante, su cuerpo temblaba con una furia casi palpable. Su abuela sentada en la sala percibió el cambio en la chica y una fría sensación la recorrió de pies a cabeza, porque lo que veía ahora era una transformación completa, pasando de víctima a verdugo.
—Quiero que sienta cada minuto de su sentencia como un siglo —murmuró, su voz apenas un susurro siniestro, pero lo suficientemente potente como para hacer estremecer hasta al más valiente. —Quiero que sepa, lo que significa