Capítulo 43: Sin piedad para su verdugo.
Los días fueron pasando y mientras Carter se hundía cada día en la depresión, la vida de Alejandra no iba muy bien, a pesar de que físicamente su vida iba recuperándose poco a poco, era evidente que lo ocurrido en el pasado la había roto, y había creado un profundo resentimiento y odio en ella, de aquella chica dulce y maravillosa que fue en el pasado no había nada.
A pesar de que había estado sometido a terapia, su rabia no había mermado ni siquiera un ápice.
—Hija, te traje una rica comida, e