Capítulo 41: La venganza de Carter.
Un largo sollozo salió de los labios de Alejandra. La sorpresa pintó el rostro de Pierina, incapaz de creer lo que acababa de escuchar. El silencio penetrante se hizo añicos con las palabras de Alejandra.
—No… no —repitió como un mantra—, él me violó.
Al escuchar esas palabras, Pierina sintió que el dolor de su nieta la penetraba en su interior como una filosa daga. Alejandra sollozó hipando, sin parar, su pecho subía y bajaba del llanto, la escena era desgarradora.
—Shhh, tranquila, mi amor —l