BARBARA
Todo a mi alrededor se oscureció tan repentinamente que ni siquiera tuve tiempo de reaccionar. Lo último que recuerdo es la voz asustada de Sofía llamándome por mi nombre, mientras mi cuerpo se sentía débil y pesado.
Al instante siguiente, sentí como si cayera en un espacio profundo e infinito donde no podía oír nada con claridad, e incluso mis propios pensamientos se desvanecieron lentamente.
Cuando finalmente abrí los ojos, la luz me pareció demasiado brillante y tuve que parpadear va