BARBARA
La finalidad de esas dos cortas palabras dejó un sabor amargo y metálico en mi boca, y sentí como si la última chispa de vida restante se hubiera extinguido por completo dentro de mi alma. Un torrente espeso y caliente de lágrimas cayó rápidamente por mis mejillas, empapando el delicado escote de encaje de mi vestido de novia mientras la realidad de mi situación me aplastaba por completo. Me quedé congelada ante el altar, con la visión borrosa por mi llanto interminable, mientras el anc