TROY
Salí de la habitación de Sofía y cerré la puerta con cuidado, asegurándome de que pudiera seguir hablando con Barbara sin interrupciones. En cuanto di unos pasos hacia el pasillo, mi teléfono empezó a sonar y lo saqué enseguida, pues llevaba tiempo esperando esa llamada.
—Melvin —dije con calma al contestar, bajando un poco la voz mientras me dirigía hacia la zona más tranquila del pasillo—. Dime que ya tienes algo, porque no me gusta esperar cuando pido información.
—Sí, señor Rodríguez —