CAPÍTULO TRECE: PEQUEÑO ACCIDENTE
—Da vuelta a la izquierda, llegaremos pronto si usas ese camino, siempre es solitario —dijo Yahir desviando a su chofer de la ruta que siempre seguía.
Si iban a esa velocidad, seguramente estarían regresando a la empresa en no más de veinte minutos.
Y de esa manera, siguiendo las órdenes de Yahir Ferrer, el chofer dio la vuelta por la calle solitaria.
Entonces abrí mis ojos, había sentido la vida… de la misma manera que estaba por sentir la muerte llegar a mí