Mundo ficciónIniciar sesiónLa escucho jadear en mi oído cuando roso la piel de su clavícula con mi lengua y luego dejo un pequeño y suave mordisco sobre ella, continuo mi exploración dejando besos en cada centímetro de su piel, hasta alcanzar el borde de su blusa, acuno sus pechos entre mis manos, su espalda se arquea y no puedo evitar sonreír, sus ojos están cerrados y su labio inferior está atrapado entre sus dientes.
– Eres perfecta Nisha – s







