Lucciano recibió a la familia Pierre y Berlusconi que llegaron al mismo tiempo.
— ¿Lucciano cómo estás? ¿Que le sucedió a mi hija?.
Preguntó Pierina.
Todos esperaron respuestas.
— Estábamos en la playa y se torció el tobillo, nada grave.
Lucciano caminó para subir a la habitación de Luggina, pero nunca se imaginó encontrarla así.
Luggina estaba de espaldas solo en bragas, pues estaba lista para meterse al baño, no había reparado en el tiempo transcurrido.
De pronto escuchó abrirse la puerta, s