No sé por qué pero me dió mucha risa lo que dijo el chico, y de inmediato ellos también ríen, haciendo eco dentro de la habitación.
Minutos después, mi hermano recibe otra llamada, él nos pide un permiso y contesta.
–¿Sí dígame jefecito?
El rostro de mi hermano cambió de la risa a la seriedad.
–Si... entiendo, no te preocupes en cuanto salga de aquí, voy al lugar que me indicaste.
El novio de mi hermano me mira por unos segundos, ¿qué ha pasado? 🙄 ¿que me mira? él se acerca a mi y me susurra.