David
Salí agotado de la junta directiva. Todos esos empresarios que no tenían la menor idea de lo que se trataba salvar una vida, se creían con el derecho de hacer y deshacer este hospital como quisieran y me estaba hartando. Desde que decidí aceptar el puesto de director de piso, no creí que lidiar con estas sanguijuelas sería tan difícil, pero lo es. Pensaban que unos pocos miles de dólares era suficiente para llevar adelante toda el área de pediatría y por ello tenía que hacer malabares cad