La misma tarde
Miami
Gonzalo
Tal vez no tenga derecho a pedirle a Lourdes una oportunidad de entrar en su vida, pero estoy muriendo cada día callando lo que me grita mi corazón, no es hora de ser cobarde, de tener miedo, aunque quede a su merced, porque ella puede hacer lo que quiera conmigo con solo chasquear sus dedos, con una palabra que puede destruir todas mis esperanzas, o puede hacerme el hombre más feliz, más necesito salir de esta agonía, porque es horrible sentir que la mujer que amo