Victoria
Estoy nerviosa pero muy nerviosa, no sé lo que thomas tenga en mente y me aterra.
Esta llamada me ha puesto nerviosa no sé como manejarlo, mis manos tiemblan siento un frío recorrer mi espalda y el miedo de que encuentre a mi hija es latente.
Él no la quiere no sé por qué ahora está tan interesado en saber si tengo una hija, veo a salir a David y al verme tan pálida y tirada en el pasillo corre hacia mí.
Estoy sentada, mi espalda está pegada a la pared con mi cabeza casi hundidas en ell