Sofía.
De forma discreta y de poco a poco Rosa me ayuda a vender las piedras preciosas que están en los vestidos que me regaló William y después me ayudo a vender la tela de estos, solo conservo los más cómodos y no me preocupo que William me pregunte por ellos ya que por lo general las damas jamás vuelven a usar el mismo vestido, es un escandalo que una dama de alta sociedad sea vista con el mismo vestido a mi ver es una estupidez los vestidos son muy bonitos y de buena calidad como para que