Cap. 19.3
Darién miró al horizonte, en dirección donde se había ido Renata cuando se la quitaron de sus brazos, suspiró y siguió andando, no supo cuánto tiempo caminaron, siempre en silencio, con la lluvia sobre sus cabezas, se detuvo nuevamente y sin mirar a Youlin… ─ Dame el celular ─ ¿Qué? ─ Lo que oíste, come libros, dame el celular ─. Se había tardado tanto, siempre sería la come libros, jamás Youlin, se sintió tan bien escuchar su nombre en su boca.
Farfullando resignada se lo entrega, re