Asustada, retiró inmediatamente la mano. "¡No me toques, Elliot!".
Ella lo miró con miedo, como si se enfrentara a un monstruo.
Él había dicho que estaba enfermo y ella al principio había pensado que podría aceptar cualquier enfermedad que tuviera, pero tras escuchar que había asesinado a alguien, y que ese alguien era su padre, no encontraba la forma de aceptarlo.
Él sintió un nudo en la garganta ante la reacción de la mujer. Había mucho más que deseaba contarle, pero sabía que ella no lo qu