Avery no volvió a la mansión de Elliot ni lo visitó a pesar de que estaba enfermo. Esta vez, ella fue asombrosamente cruel. Además de ella, otra persona también había tratado a Elliot sin piedad.
Ben.
Como Avery nunca había vuelto a la mansión de Elliot ni mostraba ninguna preocupación por él mientras éste yacía en la cama del hospital, Ben iba a visitarlo todos los días y le informaba de las actividades diarias de Avery. Por ejemplo, un día ella había ido a Capital de Riesgo y había pasado un