Las emociones de Avery parecían estar mucho más estables que antes.
Aunque todavía extrañaba a Tammy, porque acababa de dar a luz a un pequeño ser humano, su perspectiva había cambiado un poco.
Al principio, el niño que llevaba dentro había estado bien, pero debido al incidente de Tammy, había tenido que darlo a luz prematuramente.
Cuando la enfermera le mostró el bebé, quiso llorar, pero no pudo hacerlo. Era como si sus lágrimas estuvieran congeladas.
Mirando al pequeño bebé, Avery se culpó