Un hombre y una mujer se habían quedado en casa todo el día. La mujer había dicho que era un asunto privado, por lo que no podía contárselo a nadie. ¿Qué tan simple podía ser su relación?
Elliot pensó que su relación no solo no era simple, ¡sino que era casi una fantasía!
"Lo sé". Elliot escuchó su propia voz. No había emociones en ella. ¿No le importaba? No. Se sentía impotente.
Avery quería quedarse en la casa de otro hombre durante todo un día y no decirle la razón, pero ¿qué podía hacer?